En los años 90 en Londres, unos pocos escogidos recibían mensajes de móvil con la ubicación secreta de la próxima rave en la ciudad. Las raves eran grandes fiestas ilegales donde se pinchaba Techno y se consumía de todo. Tenían lugar en naves industriales desocupadas. Nadie podía revelar el lugar: el objetivo era que la Policía tardase horas en descubrir de dónde venía tanto bullicio.
En aquella época, quienes estaban en la lista eran los únicos que sabían lo que iba a pasar y dónde iba a pasar. Conocer dónde sería la próxima rave otorgaba una condición social privilegiada: o estabas in o no eras nadie.
Bienvenido a 10 ideas peligrosas: eres de los que estás in sobre lo que va a pasar. Guárdame el secreto. Sigue leyendo