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Cuestionario tecnológico para padres

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Publicado en el suplemento de familia del diario ABC el 30 de enero de 2013

Estoy en Internet desde 1994. No sólo eso: vivo de mi trabajo en Internet desde hace 19 años. En este tiempo, muchas familias se han acercado a mí con una preocupación común: ¿cómo integro Internet en mi vida familiar? El contenido específico de la pregunta ha evolucionado. Al principio me preguntaban dónde ubicar el PC conectado a Internet. En torno al año 2000, las conversaciones empezaron a girar en torno al uso de los videojuegos. Desde hace un lustro, la preocupación de muchos padres se centra en el uso de las redes sociales. Y últimamente, la pregunta es : ¿Te parece bien que le compre a mi hija un móvil mejor que el mío?

No tengo recetas. No me gusta que me las dén, y yo no las doy porque para dar un consejo ya están los manuales para ser un superpadre y una supermadre.

Lo que hago ahora es contestarles a la gallega, con otras preguntas. Les hago un pequeño cuestionario sobre la calidad de vida familiar. ¿Por qué? Porque estoy seguro de que si se sabe contestar afirmativamente a estas preguntas, la familia está llena de vida y de futuro. Y la tecnología no será un problema.

Este es mi cuestionario:

1.- ¿Cuánto tiempo dedicáis cada uno a conversar con vuestros hijos sobre las cosas que les interesan? ¿tenéis un momento especial y periódico en el que toda vuestra atención está puesta en ellos? ¿sin el WhatsApp de por medio?

2.- ¿Qué proyectos familiares tenéis en marcha en este momento? ¿los conocen vuestros hijos? ¿les implicáis, contáis con ellos? ¿integran vuestros gustos y los de cada hijo?

3.- ¿Qué estás haciendo cuando tu hijo te busca en casa? ¿Estás consumiendo televisión de forma pasiva con una cerveza en la mano? ¿o estás leyendo, cultivando una afición, charlando con tu esposo, con tu esposa? ¿es interesante lo que pasa en tu sala de estar? ¿es divertido?

4.- ¿Dejas que tu hijo se sienta útil enseñándote cómo sacar más partido a tu móvil? ¿Hablas con ellos sobre tecnología, o sientes complejo al hacerlo? ¿Cómo hacemos para que la tecnología ayude a vertebrar la vida familiar y no se convierta en un tema de límites?

Estas cuatro preguntas son mucho más esenciales para una familia que la de a qué edad es adecuado comprarles un smartphone.

Gustavo Entrala es CEO de la agencia de Publicidad 101.

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Innovación: un periódico para compartir con tus hijos

El diario The Tokyo Shimbum y la agencia de publicidad Dentsu han creado el primer periódico que apetece compartir con los hijos a través del móvil.Es una de esas ideas tan brillantes que cuando las ves te parecen obvias.

STOP LAMENTOS! INNOVEMOS!


 

Gustavo Entrala es CEO de la agencia de Publicidad 101.

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Jam Session sobre la amistad y la intimidad en las redes sociales

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El pasado 24 de enero de 2013 fui invitado a la Universidad de Navarra para participar en una Jam Session intelectual con el profesor José Luis Orihuela.

Ese día se celebra en las facultades de Comunicación a San Francisco de Sales, patrón de los periodistas. Otro dato para situar la jamsession en su contexto es que ese mismo día se estrenó The Pope App, la aplicación móvil del Papa B16. La agencia de Publicidad de la que soy fundador y CEO ha sido la encargada de diseñar y producir dicha aplicación.

Se puede escuchar aquí mi disertación sobre el tema de la amistad y la intimidad en las redes sociales.

 

Gustavo Entrala es CEO de la agencia de Publicidad 101.

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Lo confieso: he pagado 3,22 euros para que mis amigos me escuchen en Facebook

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Facebook, la red social con más de 1.000 millones de usuarios registrados, está decidida a generar ingresos como sea. Y no sólo de las empresas que quieren anunciar sus productos entre personas afines por su edad, por sus gustos, etc. Ahora intenta ingresar dinero de sus propios usuarios.

Hace una semana leí este post del blog Dangerous Minds. El autor incide en algo que todos sospechábamos: nuestras aportaciones en Facebook cada vez son menos leídas por nuestros amigos. En concreto, sólo un 15% de nuestros amigos y de los seguidores de las marcas leen lo que publicamos. Por este motivo, Faceboook lanzó hace unos meses las publicaciones promocionadas. Por una cantidad de dinero –que depende de factores sólo conocidos por Facebook– una marca se asegura que el máximo posible de seguidores vean una pieza de contenido en su muro.

Pero lo llamativo es que Facebook quiere aplicar esa fórmula de negocio ¡a sus propios usuarios!

Lo he probado en persona. El lunes subí una imagen que me hizo gracia. Y vi un enlace que decía “¿Quieres promocionar esta publicación?”. Hice clic y descubrí que por 3,22 euros, Facebook me aseguraba la atención de mis amigos y conocidos. Me sorprendió sobremanera que la red del buen rollito digital, me planteara con total descaro su intención de sacar dinero de las piedras, en concreto de mi cartera. ¿No se suponía que el principal activo de una red social son sus usuarios, y que la monetización la cubrían las marcas? Mmm…

Caí en la tentación y pagué los 3,22 euros utilizando mi cuenta de Paypal. El proceso es muy rápido. Pero no sabes qué es lo que estás comprando: ¿que les llegue un correo a todas mis amigas y amigos? ¿que les aparezca un anuncio con mi careto en la barra lateral de la derecha? ¿que aparezca durante unos días como la primera cosa que pueden leer en su muro?. Haciendo un acto de fe, pagué con idea de experimentar.

La imagen en cuestión recibió el típico número de “likes” con el que me regalan habitualmente mis amiguetes: 5 ó 6 me gustan de un total de 803 amigos.

¿De qué han servido, entonces, los 3,22 euros que pagué? En un enlace nuevo, descubrí el acceso con información sobre los resultados de mi campaña de Publicidad dirigida a mis propios amigos.

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Facebook me dice dos cosas:

  • Mi publicación ha sido vista por un 87% de personas como consecuancia del pago y por un 13% como consecuancia de los visionados “naturales” (Gracias por la correción del blog http://www.versvs.net/)

  • Se ha visto 7,4 veces más de lo normal.

Pero, ¿cuántas visualizaciones ha tenido mi publicación? Misterio. ¿Qué porcentaje del total de amigos lo han visto ya? Facebook sólo da esa cifra a las páginas de marcas.

Con lo cual, creer en la influencia específica del dinero invertido requiere un enorme acto de fe por mi parte. Fe en lo que estoy comprando, fe en el precio que estoy pagando, y fe en el resultado de lo que estoy comprando. Todo es muy confuso en este sistema, y la fe yo la reservo sólo a las verdades trascendentes.

Y ahora entremos a las cuestiones de fondo de esta controvertida decisión de Facebook.

¿Qué está pasando en la red social?

En primer lugar, Facebook necesita urgentemente fórmulas que le hagan ganar dinero a mucha mayor velocidad de la actual. Zuckerberg y compañía quieren demostrar a los mercados que la valoración con la que la compañía salió a Bolsa está justificada, y que su salida no fue por tanto un fiasco.

Esa presión de los mercados financieros lleva a Facebook a experimentar con nuevas formas de generar ingresos. Hasta ahora, lo habían intentado sobre el esquema de que Facebook era un soporte publicitario para marcas de consumo. Por eso, cuando entramos en Facebook cada vez tenemos más la sensación de estar en una feria de muestras con decenas de anuncios.

Esa fórmula está dando buenos resultados a las marcas – mejores que los de Google en cuanto a los CTRs- porque la segmentación sociodemográfica de Facebook es única: la red social sabe más de nosotros que nosotros mismos, y no tiene especial interés en que dejemos de revelar datos personales nuestros.

Pero el ritmo de crecimiento de los ingresos por Publicidad es insuficiente.

Facebook quiere sacar más dinero a las marcas, y se ha inventado las historias patrocinadas y los posts patrocinados. Ambas son fórmulas con las que Facebook busca que las marcas paguen, no ya por sus anuncios, sino por la priorización de las publicaciones de sus páginas en el muro de los consumidores que se han vinculado a esas marcas en la red social.

¿Y cuál es el argumento para hacerlo? Facebook ha reconocido que sólo un 15% de los usuarios que siguen a una marca ven sus posts. Y las nuevas fórmulas son una ayuda para aumentar ese ratio.

Lo mismo está haciendo ver a los usuarios: sólo un 15% de lo que publicamos es visto por nuestros amigos. ¿Por qué sucede esto?

  • Facebook tiene un algoritmo -que no revela porque es su fórmula de la Coca-Cola– llamado EdgeRank que es que decide qué aparece en nuestro muro. Eso es lo que hace que cada vez sea más común que haya personas que te digan que no están viendo tus actualizaciones. ¿De qué factores depende EdgeRank? Parece ser que del grado de afinidad que Facebook detecta entre las personas y con los contenidos que se publican.

  • La masificación de Facebook hace que la media de amigos por persona supere los 110 en este momento. Si una buena parte de esos amigos publican contenidos cada día, se genera un fliujo que es cada vez más difícil de seguir: a más personas en tu red que publican más contenido, menos posibilidades de que lo leas.

  • El tercer factor que influye en que cada vez nos escuchemos menos es la frecuencia de consulta. Si entras varias veces todos los días, las posibilidades de que veas lo que dicen tus amigas es mayor. Pero si entras sólo una vez a la semana, las posibilidades de que sigas todo lo que dicen se reduce sustancialmente.

Facebook sostiene que las publicaciones promocionadas por parte de usuarios individuales les serán útiles cuando se produzca algún evento personal muy importante: anuncio de compromiso matrimonial, nacimientos, cambios de trabajo, etc.

Desde ese punto de vista, puede tener cierta lógica invertir en promocionar dichos contenidos. En la vida fuera de Internet, lo hacemos: enviamos invitaciones de boda que cuestan dinero. Hacemos llamadas telefónicas para avisar a nuestros amigos de una cena que nos cuestan dinero. La realidad demuestra que hay que gastar dinero para captar la atención de nuestros allegados.

Pero Facebook no nació con ese presupuesto. Lo que buscábamos en Facebook es precisamente estar en contacto con nuestros allegados sin necesidad de interrumpirles con una llamada o de enviarles una carta. Por eso, sería comprensible que la decisión de Zuckerberg genere mucha polémica y termine siendo un fracaso. Quizá no: no soy capaz de hacer una predicción.

Para las marcas, la lógica de Facebook tiene cada vez menos sentido. No nos gusta a los que hacemos Marketing que Facebook esté modificando constantemente las reglas del juego. Las marcas ya invierten dinero en su presencia en la red social a través de los contenidos que publican y de las promociones que hacen para captar nuevos fans. La sensación que tenemos al conocer estas nuevas fórmulas de patrocinio es que estamos pagando el pato del caos que ha generado Facebook con Edgerank, una fórmula que no conocemos y que cada vez nos desconcierta más.Además, Facebook no nos deja saber quiénes nos siguen. Si Zuckerberg desea ser amigo de las marcas, debe cambiar su forma de pensar. De lo contrario, las marcas pondrán su dinero y sus contenidos en otras plataformas.

En este sentido, mi consejo a las marcas es activar todos los sentidos en su presencia digital, y no dejarse llevar por la moda de la presencia en Facebook. Lo importante es el contenido y la generación de relaciones directas con nuestros consumidores. Para conseguirlo, hay que volver a centrarse en plataformas y herramientas que sumen valor a la marca y no impliquen el riesgo de tener que gastar más para conseguir cada vez menos.

 

Gustavo Entrala es CEO de la agencia de Publicidad 101.

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Crisis de la prensa: la opinión de un quiosquero con 25 años tras el mostrador

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Copio y pego el comentario que llegó a mi post “El futuro de los periódicos en tres actos con final feliz”.

“No poseo formación académica en materia de periodismo, por lo que mi valoración sobre la calidad del producto papel esta condicionada por mis gustos personales, pero sobretodo, por mi experiencia laboral de mas de 25 años detrás del mostrador del kiosko, leer varias cabeceras y cotejar diariamente mi impresión con la de mis clientes.

Ello me da la autoridad suficiente para poder decir que el producto periodístico en papel murió, mas bien lo mataron, cuando la necedad de los gestores, cegados e intoxicados por un exceso de avaricia, despreciaron la esencia y razón de ser de su producto como labor social, en aras de mayores rendimientos económicos o mas amplios retornos a sus inversiones. No teniendo en cuenta, que el hecho de convertirse en un soporte publicitario les alejaba irremediablemente de su soporte vital, los lectores.

Este desapego que yo veo incrementarse diariamente se podía haber erradicado con solo escuchar las sugerencias que hemos estado haciendo los que estamos “en la arena”.


Un saludo”.

 

 

Gustavo Entrala es CEO de la agencia de Publicidad 101.

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Visita a La Central de Callao

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Hoy domingo he visitado con unos amigos la nueva librería La Central de Callao. Es el plan de moda en Madrid. Lo ves porque cuando te acercas a Callao por la Gran Vía hay un buen número de personas con bolsas de la librería. No son bolsas grandes. Mas bien parecen bolsas para uno o dos libros de bolsillo. Pero que hay ambiente en Madrid c on la tienda es evidente.

El concepto de la tienda me lo cuenta una de las vendedoras. Es una chica con gafas de pasta, de las que ahora se ven tantas. Parece tímida -supongo que debe ser muy inteligente, como tantos introvertidos:

  • “Nuestra tienda se diferencia por el fondo de catálogo. Sólo vendemos narrativa y libros de ensayo. Nada de guías de viajes, nada de manuales universitarios”.
  • “Los que trabajamos aquí tenemos entre 25 y 37 años. Somos gente relacionada con el mundo editorial. Todos hemos escrito algo: una novela, una tesis doctoral. Y, aunque no hemos leído to dos los libros de la tienda, sabemos muchísimo sobre libros”.
  • “La tienda genera muchísimo tráfico durante los fines de semana. Las compras van un poco a poco, pero la cafetería está siempre llena”.
  • “El local es muy particular: cuenta con un restaurante en la planta bja, una sala de lectura y una capila”. ¿Cómo? Le pregunto. “Sí, es una casa antigua noble que tenía capilla. Hemos restaurado los frescos del techo y respetado la estructura que tenía”.

Pros que encuentro al concepto:

  • Ubicación
  • Restaurante, local nocturno en el sótano para conciertos y eventos
  • Vendedores de los que saben y que no dan la lata.
  • Se respira cariño y respeto al libro.

Contras:

  • El posicionamiento “catálogo propio” no es evidente para el comprador.
  • Me pregunto si la gente que busca libros especiales no lo hace primero en las librerias online
  • ¿Es una buen momento para poner en marcha una librería? Tengo mis dudas.

 

Gustavo Entrala es CEO de la agencia de Publicidad 101.

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Dos vídeos para decidir entre la marca Obama y la marca Romney

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Hace unos días leí un artículo que insiste en el poder persuasivo que tienen las buenas historias. Sucede así, explica el artículo, porque el ser humano aprende, se emociona y vive de forma vicaria, o sea, a través de la experiencia ajena. Por eso es tan grata la experiencia de ver una buena película: nos olvidamos durante dos horas de nosotros mismos, y experimentamos la vida de otros. Y el olvido de sí es, paradójicamente, el hábito que nos produce más placer.

Al mismo tiempo, hay en este momento de la comunicación publicitaria voces que se cuestionan la eficacia que tiene contar historias para persuadir. Hace pocos días leía un tweet de Rei Inamoto, director Creativo de AKQA, en el que dice lo siguiente: “Storytelling is bullshit. Storytelling is the past. A brand’s behavior is the future“.

Inamoto tiene razón en un sentido: ahora es más eficaz lo que una marca hace que lo que una marca dice de sí misma. De acuerdo. Pero siendo eso verdad, también lo es que para comunicar la actitud de una marca seguiremos necesitando contar historias. Sólo así llegaremos al corazón de las personas, a su perspectiva emocional. Lo está intentando incluso Facebook, con más o menos fortuna.

En mi opinión, el poder del storytelling es incuestionable, parece inscrito en el ADN del ser humano. Y seguiremos utilizándolo en Publicidad por mucho tiempo. Otra cosa es que en la medida en que lo que contemos sea verdad y esté al servicio de la aportación real de valor que hacemos al consumidor, ese poder nos llevará aún más lejos. Pero para llegar al corazón de las personas necesitamos contarles una buena historia.

Traigo a colación hoy dos historias muy bien contadas: la del candidato Romney, y la del Presidente Obama. En unos días, el pueblo americano elegirá entre dos personas que en realidad son dos marcas de consumo electoral.

Sabemos que la marca Obama no provoca la excitación de hace cuatro años. Aunque su índice de likeability -atractivo personal- sigue siendo muy elevado, la eficacia de su gestión está cuestionada, y su propuesta de valor era tan alta que sólo podía provocar frustración.

Sobre Mitt Romney sabemos muy poco: es un hombre de negocios, ha cambiado de opinión durante su vida en cuestiones relevantes, y su rostro es tan perfecto que parece que lleva una careta puesta.

Veamos la eficacia que tienen dos buenos vídeos para matizar o cambiar completamente tu visión sobre lo que acabo de decir. Me encantría que me dijeras cuál es tu reacción después de ver ambos vídeos. Los dos son magníficos ejercicios de comunicación enfocados a resolver el problema de marketing que cada uno de los candidatos tiene:

 

MITT ROMNEY: AN INTRODUCTION

 

BARACK OBAMA: FOUR YEARS LATER (narrado por George Clooney)

 

Gustavo Entrala es CEO de la agencia de Publicidad 101.

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Escucha: La revolución social no empieza ni termina con Facebook (lectura Jedi)

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El gran insight de este libro es que estamos al comienzo de una nueva era: la Revolución Social.

Si la Revolución Industrial tiene un sentido vertical porque supuso cambios demográficos, sociales, económicos y culturales a partir de la mecanización de los procesos de trabajo, la era que ha comenzado a finales del siglo XX tiene un sentido horizontal. La creación de valor no está ahora vinculada con el capital y los medios de producción, sino que deriva de conexiones, comunidades e ideas generadas dentro y fuera de las organizaciones.

Nilofer Merchant, la autora, cuenta con una experiencia amplia en dirección de empresas. Ha sido directora de Marketing de Autodesk, y ha participado en la estrategia de negocio de HP, Apple, Symantec y Adobe. Ese rasgo biográfico da valor a todo lo que dice. Merchant sabe de qué habla y a quién se dirige: altos directivos de grandes compañías. No estamos, por tanto, ante uno de esos falsos gurús, sino ante una persona que entiende a fondo el significado que tienen los cambios actuales en la definición del futuro de las marcas.

El libro está salpicado de ejemplos reales de compañías reales que aderezan cada una de las nuevas reglas con la sal de lo posible: conocemos por este libro casos como PatientsLikeMe, una comunidad de pacientes que comparten sus síntomas con otros pacientes para estimular la empatía y los métodos que mejor funcionan; o el de la Singulariry University, una universidad con titulaciones oficiales que tiene un staff de 7 personas y que subcontrata todo lo demás. O el Lego Factory, que permite a los fans de la marca diseñar sus propios juguetes.

El sentido de fondo del cambio está en que la sociedad está evolucionando más rápido que las marcas. Nuestros empleados entran en la sede central de nuestra gran empresa y se encuentran con jerarquías rígidas que desincentivan la participación y la iniciativa. Escuchan los discursos de siempre basados en lo que Steve Jobs llama el “folklore corporativo”: hacemos lo que hemos hecho siempre porque es tradición, sin plantearnos el porqué”. Y nuestra gente sigue, por tanto, dejándose la piel para vender productos que sabemos que provocan multitud de incidencias a las que no se responde.

El paradigma de la marca que propone la autora es muy distinto:

  • Contempla la creación de valor como un esfuerzo colectivo dentro y fuera de la empresa. Dentro, a través de mecanismos de participación que clarifican las prioridades estratégicas para todos y facilita a los empleados sumarse a ellas con sus propias ideas. Es, por ejemplo, lo que hace Google en un documento interno en el que Larry Page describe las prioridades estratégicas de la compañía. Ese documento está accesible para todos los empleados y se renueva conforme se producen modificaciones en la estrategia de la compañía. Eso facilita que las personas conecten más con la finalidad de la existencia de Google y participen con más entusiasmo en su logro. El propósito corporativo es un valor claramente en alza.

  • Hacia afuera, Merchant propone ir abandonando el lenguaje bélico para describir las actividades de marketing de una compañía (targets, defensa de la cuota de mercado, estrategias de ataque…) y propone adoptar un modelo basado en la habilidad de las marcas para conectar ideas, personas y soluciones.

  • La innovación en la era social es un continuo: ahora se pueden hacer experimentos de corto alcance y medir su impacto en tiempo real entre grupos de consumidores.
  • La adaptación de una marca a la era social no se ciñe a su presencia en las redes sociales: lo que debe cambiar es su ADN. Una pregunta que hacen muchos altos directivos cuando se les habla de los medios sociales es ¿Cómo puedo escalar este esfuerzo en Facebook? Y lo cierto es que primero tienen que entender qué es lo que puede conseguirse. Pecamos, por tanto, de ansiedad por los resultados.
  • Desde ese punto de vista, las marcas sociales no lo son por utilizar unas herramientas concretas, sino por actual como tales entidades abiertas.
  • La co-creación con los consumidores es un punto esencial en el proceso de adaptación. Lo ha hecho un gigante como Frito-Lays en Estados Unidos, donde las nuevas variedades de productos son decididas democráticamente entre sus consumidores habituales. O McAffe, que pasó de invertir anualmente un 7% de su presupuesto en atención al cliente a un 3% gracias a su comunidad “McAffee Manics“.
  • Un efecto imprevisto de la era Social es la posible vuelta de los centros de fabricación a las áreas locales más cercanas a los clientes. ¿Por qué? Porque uno de los efectos de la presente revolución es la velocidad. Velocidad en la respuesta a las demandas de los consumidores (Inditex). Flexibilización de la oferta en función de las preferencias (tiendas online de las marcas).

En definitiva, creo que se trata de un libro interesante para altos directivos de empresas. Está escrito en un lenguaje que ellos van a entender y explica la era Social en su sentido tanto profundo como práctico. Puede ser, por tanto, una buena fuente de inspiración de tu próximo plan estratégico alejada de las modas.

 

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Gustavo Entrala es CEO de la agencia de Publicidad 101.

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Abercrombie & Fitch: el sexo ya no vende

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Abercrombie & Fitch es una de las grandes historias de éxito recientes en la industria textil.

La marca fue inventada a finales del siglo XIX como una enseña de ropa para exploradores. Teddy Roosevelt, presidente americano del cambio de siglo, fue uno de sus mejores clientes.

A finales de los años 90, una firma de capital riesgo adquirió la marca y la convirtió en un bombazo impresionante de ventas. La fórmula se basaba en tres argumentos: un branding basado en la excitación sexual; precios altos, y prendas señeras de diseño estable.

El éxito de Abercrombie fue fulgurante: en diez años consiguió multiplicar sus ventas por 50. Sus tiendas se convirtieron en un imán para los adolescentes y universitarios americanos: eran una discoteca llena de modelos que te vendían ropa. La música, extraordinariamente alta, y el espacio está aromatizado de tal forma que la compra es casi irresistible.

Pero el modelo parece estar agotado, como señala este artículo de BusinessWeek. Y la revista da tres razones:

  • El atractivo basado en el sexo parece haberse agotado en la juventud americana. Quizá estamos en una era en la que el consumo privado de pornografía ha alcanzado tales cotas y llevado a la gente joven a conocer y experimentar el sexo en un grado tal que ya es imposible escandalizar. Quizá busquemos ahora en la calle un entorno menos sexualizado.
  • La escasa rotación de las prendas ha pasado factura a esta cadena: han pasado de moda, y Abercrombie no ha conseguido reaccionar con agilidad. Bien podrían tomar nota de la estrategia seguida por Amancio Ortega en Inditex de rotar constantemente las prendas. En este sentido, American Eagle Outfitters está ganándole la partida a Abercrombie.
  • Los precios son muy altos, y en todos los segmentos de consumo de ropa la sociedad está manifestando una preferencia clara por la variedad de prendas a un precio asequible.

El hecho es que la cadena está cerrando tiendas en Estados Unidos, y planea seguir haciéndolo en los próximos años. Sin embargo, en algunos mercados exteriores, como España, las últimas aperturas están generando beneficios a rebufo de los miles de camisetas que durante años han traído los turistas que pasan por su tienda de la Quinta Avenida de Nueva York.

 

Gustavo Entrala es CEO de la agencia de Publicidad 101.

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Por qué los altos directivos tienen miedo a tuitear

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Son muy pocos los presidentes, CEOs y directores generales de grandes empresas españolas con presencia activa en Twitter. Los casos más conocidos son los siguientes:

¿Por qué se cuentan con los dedos de una mano? Lo explica muy bien Ramón Roca en este artículo.

En 101Sccol, la escuela de Tendencias de la agencia 101, hemos formado a casi 200 directivos de grandes empresas durante el último año. Tanto en nuestros programas para consejos de dirección como en los cursos personalizados de Digital Coaching que hacemos, hemos comprobado que el miedo a tuitear se supera. Y las más de la veces se convierte en un avance estratégico para las marcas.

¿Conoces otros altos directivos que se han atrevido a dar el paso? ¿Conoces experiencias positivas o negativas?

Si crees que tu jefe, tu equipo o tu empresa necesita dar el salto, te sugiero que eches a vistazo a nuestros cursos para alta dirección.

 

Gustavo Entrala es CEO de la agencia de Publicidad 101.

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