Uncategorized

Códigos BIDI: ¿los Kinder sorpresa de la Publicidad?

Codigo_qr

He sido muy escéptico sobre el potencial de éxito de los códigos bidimensionales como herramienta publicitaria. 

Todavía no tengo claro que vaya a ser utilizado de forma universal: para poder descubrir lo que hay detrás de un código QR (también llamados BIDI), existen unas barrera de entrada grandes:

1.- El consumidor debe disponer de un smartphone
2.- Con conexión de datos
3.- Debe entender qué es un código BIDI y cómo puede usarlo.
4.- Si es usuario de Blackberry, la propia cámara del teléfono es capaz de interpretar el código. Para el resto (iPhone, Android, Simbyan…) es necesario buscar, localizar, descargar, e instalar una aplicación.
5.- Y además, superados los pasos 1 a 4, cuando el usuario ve un código QR, debe recordar dónde está la app de entre el mogollón de aplicaciones que ya tiene en su móvil.
6.- Una vez descargado el código, en la inmensa mayoría de las ocasiones, la sorpresa se convierte en un chasco: te llevan a una página web estática 😦

Sin embargo, el uso de códigos QR contiene una promesa interesante: la posibilidad de sorprender al consumidor con algo que no le enseñamos pero que puede seducirle. Ahí es donde está en mi opinión el mayor potencial de los códigos QR para las marcas. Bien utilizado, un código QR viene a ser como un kinder sorpresa de la Publicidad. 

Dos datos han estimulado mi curiosidad sobre esta herramienta: Por un lado, en el App Store de Apple en España, hay varias apps de códigos BIDI en las primeras posiciones. 

En segundo lugar, durante la semana pasada, hicimos un experimento en 101. Durante una semana, pusimos un código QR en la puerta. No hacía ninguna promesa. Somos nuevos en la calle Menorca de Madrid, junto al Retiro. Era un modo de decir quiénes somos de un modo más innovador. Nuestra nueva oficina está ubicada en un garaje. El look del local visto desde fuera es cuando menos intrigante: no se sabe si es un local de noche, una tienda de moda… pero el caso es que mola mucho.

El código QR llevaba a esta página https://bitly.com/qPpVza A quien utilizara el código se le entregaba un regalito.

Y los datos de respuesta no han sido estratosféricos pero sí estimulantes (no los doy porque no significan nada en sí mismos y no hay ningún término con el que compararlos). Estoy persuadido de que si hubiéramos puesto una URL que dirigiera a esa misma página, los resultados habrían sido notablemente inferiores. 

Y han pasado cosa muy curiosas: personas que nos han escrito para decirnos que no estábamos durante el fin de semana, y que eso era intolerable; un vecino nos envió por correo otro código QR con su respuesta a nuestra página. Y ha habido quien ha propuesto que pintemos ese código en la puerta de la agencia y que haya siempre un regalo para el que lo interprete.

En definitiva, no era más que un experimento. Pero durante un par de semanas hemos estado bajándonos otros códigos, analizando su contenido, y dando vueltas a ideas locas que podrían llevarse a cabo. Nos ha estimulado a todos en la agencia a pensar en esta nueva herramienta. Y hemos llegado a algunas conclusiones:

1.- No lo usemos como meros sustitutivos de la dirección web. Si sabemos crear contenidos que generen curiosidad, deseo, excitación, sorpresa, la experiencia puede ser interesante. Ahora mismo corremos el riesgo de quemar a los early adopters si sólo les ofrecemos una página web estática. Por favor, si no tienes una buena idea, no se lo propongas a tu dirección de marketing. 

2.- Hay que ofrecer contenido de valor, útil o ventajoso: Contenidos en vídeo, guías de uso de un producto, códigos de descuento…

3.- Pueden ser la killer app de la interacción con el consumidor si están personalizados. Por ejemplo, en una comunicación directa podemos ofrecer el pre-registro en un evento o en una promoción identificando al consumidor al que se la enviamos.

¿Qué opinas tú? ¿qué experiencia tienes usando este medio para tu marca?

Gustavo Entrala es CEO de la agencia de Publicidad 101.

Puedes seguir sus tweets en @gentrala

Estándar

5 thoughts on “Códigos BIDI: ¿los Kinder sorpresa de la Publicidad?

  1. Arturo Paracuellos Legido dice:

    Yo soy muy esceptico con Los QR, pero lo que dices me parece super interesante. Como usuario de Apple, como no lo integra en una app propia no me parece relevante. Lo asocio más a usuarios de Android, que son muchos (yo lo he visto útil para la descarga de apps para Android desde web) pero lo veo "rústico" aunque si se demuestra que funcionan, es una solución muy interesante para jugar con el usuario y conectar el off con el online.

    Me gusta

  2. Alberto Rodríguez Orihuela dice:

    Ojo que los datos son públicos al haber usado bit.ly !! jejeAquí están detallados https://bitly.com/qPpVza+Por otra parte donde se está usando un montón es en temas industriales para identificar números de serie rápidamente. En cuanto al mercado del marketing estoy totalmente de acuerdo con la reflexión.Por cierto os escribí a 101 y tb os mandé un twitt a la cuenta oficial pero nada responde… tendré que ir al garaje con el código QR? jeje

    Me gusta

  3. Personalmente creo que en España (recordemos que a los españoles les cuesta usar las nuevas tecnologías) todavía no hemos logrado utilizarlos de manera correcta, pero si que tienen una gran utilidad en el mundo del marketing. En la propia agencia 101 (post) habéis puesto ejemplos muy bueno como el de Corea del Sur. Es un caso que cumple las 3 reglas que en el post habéis comentado (por encima de todo es útil para el usario).Simplemente creo que falta un punto: creatividad, solo cuando consigamos que el usuario encuentre una sorpresa gratificante y útil detras del código, podremos darle un uso correcto. Posiblemente habría que verlo como un elemento de ‘usabilidad’.

    Me gusta

  4. JAE dice:

    Pues , sinceramente, todo prometía mucho sobre este formato; especialmente en marketing de guerrilla pero lamentablemente está abocado al fracaso… Excepto en la industria y en entornos, en general, cerrados. El motivo? Spammer, hackers… Han encontrado un maná para el phising… se han adueñado del formato para sus fechorías. Vamos, que cargar un código BiDi es como echar un polvo sin condón… Una lotería.Triste, sí… Pero real.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s